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DeporteSeptember 20, 2005 10:32 pm

Aunque hoy en día cueste creerlo, hasta la década de los cuarenta se consideraba que el baloncesto era un deporte más apropiado para personas no muy altas y sí muy rápidas y bien coordinadas. Con sus 2′08 de estatura y 111 kilos de peso, George Mikan nunca estuvo dotado de los movimientos y la coordinación de estrellas posteriores como Michael Jordan o Magic Johnson e incluso fue rechazado por la universidad de Notre Dame. Pero acabó convirtiéndose en la primera superestrella del baloncesto, hasta el punto de que se llegaron a crear nuevas reglas con las que intentar limitar el dominio que ejerció sobre el juego.

Tiro del cieloDurante su estancia en la universidad de DePaul, su equipo solía jugar con cuatro hombres defendiendo el perímetro y él protegiendo la canasta. Cuando el otro equipo tiraba a canasta, él sacaba el balón. Para evitar esto, la NCAA tuvo que crear la regla del goaltending, que concede la canasta si un balón que va a entrar es interceptado por un defensor. Esto no impidió que en 1945 consiguiera el campeonato universitario para DePaul.

Su dominio se trasladó posteriormente al campo profesional en la NBA (conocida por aquel entonces como BAA). Cuando su equipo tenía la posesión, Mikan se establecía a un paso de la canasta, donde era prácticamente imparable. La liga trató de contrarrestarlo aumentando el área bajo la canasta en la que un jugador ofensivo no puede estar más de tres segundos seguidos.

En 1950, los Fort Wayne Pistons llegaron a la conclusión que la única forma viable de detener a Mikan era mantener la posesión del balón el mayor tiempo posible. Su táctica dio sus frutos, y Fort Wayne se llevó el triunfo con un marcador de 19-18, el más bajo de toda la historia de la NBA. Para evitar resultados tan pobres, la liga tuvo que establecer la regla que obliga a cada equipo a tirar a los 24 segundos de comenzar su posesión.

Mikan fue sin duda el jugador insignia de la competición, con su característico tiro al cielo, un gancho que lanzaba con cualquiera de sus manos, y sus siempre presentes gafas. Su fama era tal que la liga solía enviarle un día antes a la ciudad en la que jugaba para así promocionar el partido. Sus partidos en el Madison Square Garden solían ser anunciados con la frase “George Mikan vs. Knicks“. A lo largo de sus diez años de carrera llevó a los Minneapolis Lakers a siete campeonatos de liga. Además, fue el máximo anotador del campeonato en tres de esas temporadas, terminando con 11.764 puntos anotados en su carrera (un récord en el momento de retirarse) y con 22.6 puntos de media por partido en una época de marcadores mucho más bajos. También fue nombrado el mejor jugador de baloncesto de la primera mitad del siglo XX por la Associated Press, y en 1959 fue incluido en el Salón de la Fama del baloncesto.

Su carrera también estuvo marcada por las lesiones. Entre otras, sufrió fracturas de ambas piernas, del pie derecho, la nariz, la muñeca y distintos dedos, sin contar los más de 150 puntos de sutura que llegó a recibir. No fue este el motivo, sino su deseo de pasar más tiempo con su familia el que le llevó a retirarse estando en la cénit de su carrera, y con todavía 29 años. Dos temporadas después volvió, pero lejos de su nivel de juego anterior.

El pasado 1 de Junio fallecía en un centro de rehabilitación de Arizona tras años de lucha contra la diabetes y múltiples fallos renales por los que anteriormente le habían tenido que amputar una pierna. Su funeral fue totalmente costeado en un claro gesto de reconocimiento por Shaquille O’Neal, pívot de los Miami Heat.

Frases 8:41 am

Nunca digas que sabes, porque te preguntarán hasta que no sepas.
Di que no sabes, porque te enseñarán hasta que sepas.

Proverbio árabe.